John Snow y el inicio de la epidemiología

Seguramente, muchos de ustedes asocian el nombre de John Snow con la serie Game Of Thrones. El personaje Jon Snow era el hijo bastardo de Eddard Stark, Señor de Invernalia y Guardián del Norte. Debido a que en la obra de George R. R. Martin los bastardos no poseen ningún derecho hereditario, Jon decidió unirse a la Guardia de la Noche, una hermandad de hombres en la cual sirve su tío Benjen Stark, el hermano menor de su padre. Esta hermandad custodia El Muro, la frontera que separa el continente de Poniente de las tierras heladas del norte donde viven los salvajes, liderados por Mance Rayder.

Sin embargo, el verdadero John Snow (1813-1858) fue un brillante médico inglés, que desde temprana edad destacó por su agudo sentido de observación, razonamiento lógico y perseverancia, primero en el ámbito de la anestesia y posteriormente en epidemiología.

Sucesivos brotes de cólera (diarrea aguda con deshidratación que puede provocar la muerte) afectaron a Londres. Durante el otoño de 1848, se produjo una nueva epidemia de cólera en Inglaterra, causando gran mortalidad.  En ese tiempo no se conocía con certeza la etiología ni el modo de transmisión de esta enfermedad, enfrentándose dos corrientes teóricas.

Por un lado, estaban los «contagionistas», quienes sostenían que el cólera se adquiría por el contacto con el enfermo o con sus vestidos y pertenencias. Por otro lado, estaban los que apoyaban la teoría «miasmática«, la cual postulaba que ciertas condiciones atmosféricas, en especial los vientos, transmitían de un lugar a otro los «miasmas«: vapores tóxicos emitidos por materia en descomposición, los cuales «transportaban» de un lugar a otro el cólera.

Basándose en el registro de las defunciones por cólera ocurridas entre 1848-1849, Snow observó que los distritos de la zona sur de Londres concentraban la mayor cantidad de casos en términos absolutos y daban cuenta de la más alta tasa de mortalidad, muy superior a la del resto de la ciudad.

Notó, además, que los habitantes de la zona sur de Londres obtenían agua para beber río abajo del Támesis, lugar donde las aguas estaban altamente contaminadas, a diferencia de los habitantes de las demás zonas de Londres, quienes la obtenían de sectores menos contaminados aguas arriba del mismo.

Con estos antecedentes en mente, Snow postuló en 1849 una innovadora hipótesis, sosteniendo que el cólera se transmitía mediante la ingestión de una «materia mórbida» invisible al ojo humano, la cual debía actuar a nivel de los intestinos, produciendo un síndrome diarreico agudo con deshidratación severa.

Esta «materia mórbida» había de reproducirse y eliminarse a través de las deposiciones, las cuales, finalmente, terminaban en aguas del Támesis. La gente, al beber el agua contaminada extraída del río, ingería la «materia mórbida», cerrando así un círculo de contagio. Snow publicó su hipótesis en un artículo titulado «On the Mode of Communication of Cholera» (1849).

La materia mórbida es la bacteria Vibrio cholerae, que fue descubierta por el italiano Filippo Pacini en 1854 durante un brote en Florencia, Italia, aunque su trabajo fue ignorado por muchos años. Más tarde, en 1884, el científico alemán Robert Koch redescubrió la bacteria de forma independiente mientras estudiaba enfermos en Egipto y la India, obteniendo el reconocimiento mundial por identificarla como el agente causal del cólera.